En La utilidad de lo inútil (2013), el filósofo y profesor italiano Nuccio Ordine realiza una defensa apasionada de todos aquellos saberes que, en una sociedad dominada por el utilitarismo y el beneficio económico, son considerados “inútiles”: las humanidades, las artes, la literatura y la investigación científica pura. La tesis central de Ordine es una paradoja destructiva para el capitalismo salvaje: lo que se considera “inútil” es, en realidad, lo más necesario para mantener viva la dignidad humana, la memoria y la democracia.
1. La paradoja de lo útil y lo inútil
Ordine redefine el concepto de “utilidad”. Denuncia que la sociedad contemporánea ha limitado el término “útil” a aquello que produce dinero o rendimiento material inmediato.
- Lo falsamente útil: Actividades comerciales y técnicas que acumulan riqueza pero empobrecen el espíritu.
- Lo verdaderamente útil: Aquello que no sirve para nada cuantificable, pero que nutre el alma, cultiva el pensamiento crítico, fomenta la empatía y nos hace más humanos. Si eliminamos lo “inútil”, nos convertimos en máquinas de consumir.
2. La crisis de la educación y la “universidad-empresa”
Uno de los ataques más directos de Ordine va dirigido a las reformas educativas globales, que han transformado las escuelas y universidades en corporaciones.
- Los estudiantes ya no son vistos como ciudadanos en formación, sino como clientes que compran un título para entrar al mercado laboral.
- Los profesores son asfixiados por la burocracia y la búsqueda de financiación.
- Las disciplinas humanísticas (el latín, la filosofía, la literatura, la historia del arte) se eliminan o marginan de los planes de estudio porque “no tienen salidas laborales”, ignorando que su función no es crear profesionales dóciles, sino mentes libres.
3. La ciencia pura y el peligro de la investigación aplicada
El autor extiende su crítica al campo de las ciencias duras. Advierte que obligar a los científicos a investigar únicamente aquello que tiene una aplicación comercial inmediata destruye la ciencia misma.
- Apoyándose en Abraham Flexner, Ordine recuerda que los descubrimientos más revolucionarios de la historia de la humanidad (como la electricidad o la medicina moderna) nacieron de la curiosidad pura, de científicos que investigaban por el simple placer de conocer, sin saber qué utilidad práctica tendría su hallazgo en el futuro.
4. El saber no se rige por las leyes del mercado
A diferencia de los bienes materiales, los bienes espirituales y del conocimiento se rigen por una lógica opuesta al comercio:
- Si compartes un objeto material (un coche, dinero), tú dejas de tenerlo.
- Si compartes un conocimiento, una poesía o una idea, este se multiplica y ambos se enriquecen. El saber es el único bien que no se desgasta con el uso, sino con el desuso.
5. El peligro para la democracia: El nacimiento del “autómata”
Sin el cultivo de las artes y las letras, la sociedad pierde la memoria del pasado y la capacidad de indignarse ante la injusticia.
- Ordine advierte que una ciudadanía desprovista de humanidades es manipulable, carece de sentido crítico y es propensa a caer en el egoísmo y los totalitarismos. Las “pérdidas” económicas en cultura son, en realidad, salvaguardas de la libertad política.
En resumen:
Nuccio Ordine nos deja un recordatorio urgente: una sociedad que solo busca el beneficio material está condenada a la asfixia moral. La literatura, el arte y el pensamiento libre son los únicos medicamentos capaces de frenar la corrupción del espíritu y recordarnos que el sentido de la vida no está en poseer, sino en comprender.