Filosofía Tecnología

¿Ética o ideología de la inteligencia artificial?

Adela Cortina
22 junio 2026
¿Ética o ideología de la inteligencia artificial? - Adela Cortina

En su ensayo «¿Ética o ideología de la inteligencia artificial? El eclipse de la razón comunicativa en una sociedad tecnologizada», la prestigiosa filósofa española Adela Cortina analiza de forma crítica el impacto de la IA. Su tesis principal gira en torno a desmontar cómo el discurso sobre la IA muchas veces se disfraza de ciencia o de beneficio universal, cuando en realidad opera como una ideología al servicio de intereses geopolíticos, económicos y de control social.

1. El primer deber ético: No engañar (Ciencia vs. Ideología)

Cortina advierte que existe una enorme distancia entre el avance tecnocientífico real y las promesas hiperbólicas que lo rodean.

  • La trampa ideológica: Corrientes como el transhumanismo radical prometen que la IA eliminará las enfermedades, la muerte y creará un mundo perfecto. Para la autora, esto no es ciencia, sino una ideología diseñada para atraer inversiones masivas y justificar la acumulación de poder.
  • El primer deber de una ética aplicada a las tecnociencias es la honestidad: no vender mitos ni superinteligencias salvadoras que aún no existen, confundiendo deliberadamente los datos con la sabiduría.
2. Las máquinas no deciden, producen resultados

Frente al alarmismo “apocalíptico” o la fe ciega en la autonomía artificial, Cortina es tajante: los sistemas de IA no toman decisiones morales; generan cálculos, predicciones y resultados estadísticos basados en datos pasados.

  • La agencia moral, la conciencia y la responsabilidad última pertenecen y deben seguir perteneciendo estrictamente a los seres humanos.
  • Delegar decisiones vitales (médicas, jurídicas o políticas) en un algoritmo, bajo el pretexto de que es “neutral”, es una renuncia peligrosa a nuestra propia autonomía.
3. El eclipse de la «Razón Comunicativa»

Haciendo honor al subtítulo de su obra, la filósofa señala que la sociedad digital está sufriendo un grave deterioro del espacio público democrático.

  • Razón estratégica: La IA y sus algoritmos de recomendación en redes sociales están diseñados bajo una lógica puramente instrumental y de beneficio económico, fragmentando a la sociedad en burbujas informativas, polarización y posverdad.
  • Razón comunicativa: Cortina (siguiendo la estela de la escuela de Habermas) defiende la necesidad de recuperar el diálogo auténtico, la búsqueda cooperativa de la verdad y el consenso. La democracia corre peligro si el debate y el espacio público quedan secuestrados por el control algorítmico orientado al clickbait y la manipulación.
4. La IA en la geoestrategia del poder

El desarrollo de la inteligencia artificial no se da en el vacío; está profundamente atravesado por una guerra fría tecnológica entre grandes superpotencias y gigantes corporativos. La autora subraya que regular la IA no es un mero ejercicio de diseño técnico de software, sino un desafío geopolítico para evitar que los sistemas inteligentes se conviertan en sutiles herramientas de dominación o de vigilancia masiva que asfixien las libertades civiles.

5. Propuesta: Una Ética Cosmopolita y del «Nosotros»

Para reconducir el rumbo de la tecnología, Adela Cortina propone aplicar los principios de su célebre “ética mínima” a escala global:

  • Construir una ética cosmopolita que ponga la IA al servicio de la justicia social, la no maleficencia, la transparencia y la erradicación de vulnerabilidades humanas (como la pobreza).
  • Crear un «nosotros» inclusivo: una gobernanza global donde la ciudadanía, y no solo los tecnócratas o los consejos de administración de las grandes empresas tecnológicas, delibere y decida activamente qué tipo de sociedad queremos construir con la ayuda de estas herramientas.
En conclusión:

Adela Cortina nos invita a desarmar la fe ciega en la tecnología como una nueva religión. La pregunta urgente del siglo XXI no es qué puede llegar a hacer la inteligencia artificial, sino qué debemos hacer nosotros, éticamente, con ella para proteger la dignidad humana y fortalecer la democracia.