De Edu admiro su serenidad, la solidez intelectual y emocional de sus convicciones y su amor por el diálogo como el mejor camino para descubrir la verdad. De Borja, una empatía fuera de lo común, su buena energía, su fuerza comunicativa y su mirada abierta y generosa, que construye sobre un terreno moral de la mayor firmeza imaginable. De ambos, su resiliencia, su capacidad para el perdón, su predisposición a la escucha, y su fortaleza y determinación.

Tengo la suerte de trabajar con Eduardo Madina Muñoz y haber trabajado con Borja Sémper Pascual en EY. Pero, sobre todo, tengo el inmenso honor de poder llamarlos AMIGOS. Y de los buenos.

La semana pasada, los tres estuvimos charlando sobre la vida, las diferencias entre el sector público y el privado (y necesaria la colaboración «desinteresada» entre ambos), las consecuencias de la guerra en Irán, el papel de la Unión Europea o la situación de la política española. Fue en el encuentro ‘Diálogos que cambian un país’, organizado por EY Abogados en Feria ARCO. Una conversación en la que nos reímos, reflexionamos y nos hicimos muchas preguntas, tratando de responder a algunas de ellas.
Me emocionó ver a Borja mejor que nunca. Alegría de vivir.
Gracias Adolfo Zunzunegui por propiciar este encuentro.